El Milenio

La primera vez que se forma un Reino en torno a Granada será en el siglo XI, cuando se desintegra el Califato omeya con sede en Córdoba y los territorios de al-Andalus quedan divididos en distintos reinos o taifas.

Desde 1013 hasta 1090 Granada se erige como un reino independiente bajo el poder la familia beréber de los Ziríes. Una taifa que comprendía Granada, parte de Córdoba, Málaga, Jaén y Almería.

Una de las primeras acciones que emprenden los Ziríes es el traslado de la capital desde el núcleo cercano de Elvira a lo que hoy es la ciudad de Granada, un emplazamiento sin demasiada importancia entonces, heredero de la Iliberis romana y prerromana.

Así habla en el siglo XI Abd Allah, el último soberano de la dinastía zirí, en sus Memorias sobre el cambio de capitalidad:

Por decisión unánime se resolvieron a escoger para su nueva instalación una altura que dominase el territorio y una posición estratégica de cierta elevación en la que construir sus casas y a la que trasladarse todos, hasta el último; posición de la que harían su capital y en cuyo interés demolerían la mencionada ciudad de Elvira. [...]. Y contemplaron una hermosa llanura, llena de arroyos y de arboledas, que como todo el terreno circundante, está regada por el río Genil, que baja de Sierra Nevada. Contemplaron asimismo el monte en el que hoy se asienta la ciudad de Granada, y comprendieron que era el centro de toda la comarca.

 

Como Reino, el Zirí será el antecesor inmediato del Reino Nazarí de Granada, aunque entre uno y otro se suceden casi 150 años (entre 1090 y 1232), correspondientes a las épocas de los Almorávides y Almohades.

El Reino Nazarí (1232-1492) significará el epílogo de al-Andalus, y dejará como herencia un legado cultural y artístico inconmensurable. Hoy por ejemplo es posible pensar en la ciudad de Granada sin la Alhambra. El territorio del Reino Nazarí de Granada, extendido por Almería, Granada, Málaga o Cádiz, ha quedado jalonado con vestigios de esta época.

El Reino Nazarí de Granada finaliza en 1492, con la conquista de los Reyes Católicos Isabel y Fernando. A partir de ahí, el Reino de Granada continuó dentro de sus límites como Reino Cristiano integrado en la nueva constelación regida por los Reyes Católicos, y luego por Austrias y Borbones, hasta la reorganización territorial por provincias establecida en 1833.